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‘Tengo sueños eléctricos’, impactante ‘saliendo del borde’

El cine costarricense más emocionante de los últimos años tiene nombre de mujer. Si en “Objetos rebeldes” de Carolina Arias unas bolas de piedra sirvieron a la cineasta para adentrarse en su pasado familiar; Con “Clara sola”, Nathalie Álvarez Mesen exigió la liberación mental y sexual de su protagonista; y Valentina Maurel, otra cineasta a seguir de cerca, salta géneros establecidos para crear su propio universo cinematográfico.

El director se inicia en formato de largometraje, tras atrevidos cortometrajes, con las relaciones padres-hijos como eje narrativo central, como otra de las películas de la sección Horizontes Latinos, “La manada”, de Andrés Ramírez Pulido.

Lejos de lo que a primera vista podría parecer un tradicional “coming of age”. (Frecuente inicio de carrera en el cine sobre el desarrollo psicológico y moral de un personaje, en el camino de la adolescencia a la edad adulta)Valentina Maurel se arriesga y gana con una vertiginosa puesta en escena abismal que desafía convenciones inmutables y miradas unilaterales.

Eva, una adolescente de 16 años, sabe que su padre es impredecible, conoce sus cambios de humor, incluso se podría decir que es la única que puede predecirlos, ha sufrido en carne propia, en la de su hermana y en la de ella. la madre, la furia de su violencia, pero ella no se siente incómoda con él al respecto.

Su madre, gracias a una herencia inesperada, ha construido un lugar seguro, por encima del promedio de los hogares costarricenses, donde los tres pueden vivir en paz y seguridad. Sin embargo, Eva prefiere la búsqueda de casa impredecible en el bajo nivel económico de su padre, las fiestas que organiza con drogas, alcohol y tabaco, y la compañía de adultos.

tengo sueños electricos

“Tengo sueños eléctricos”

La protagonista vacila entre la seguridad de crecer a salvo con su madre y su hermana o el abismo de un padre impredecible, discutidor y violento. Eva deambula entre lo tradicional alcanzar la mayoría de edad sumergirse en el abismo inquietante, tocar los límites de un ven desde el borde. El amor casi siempre no tiene explicación; cuando lo haces por lo general es un sentimiento diferente.

Gracias a la luz de Nicolás Wong (sublime director de fotografía de películas como “La llorona”, “Cómprame un revólver” o “Los gigantes”), la capital del país, San José, se convierte en una protagonista más de la película. Un lugar donde la violencia está en el aire (y en las calles) y que quizás podría explicar esta opresión continua, este malestar que parece contagiar a sus habitantes en espirales de violencia, incluso contra los seres queridos.

Valentina Maurel no juzga, solo retrata. No es una descripción enfermiza de una sexualidad floreciente (como bien puede mostrar Inés Barrionuevo en sus películas), un panfleto de miseria, o un duro juicio sobre la psicología de sus personajes.

La maestría del cineasta es mantener la distancia perfecta, lo que significa hacer que el espectador decida, evalúe, simpatice, disfrute y sufra con unos protagonistas tan perfectos como abrumadores (en la última edición del Festival de Locarno, Eva y su padre, Daniela Marín y Reinaldo Amien, ganó el premio a la Mejor Interpretación y Valentina Maurel, a la Mejor Dirección).

Dada la intensidad de la historia, el cineasta no olvida la necesaria dosis de poesía. Valentina Maurel concibe literalmente los títulos de sus películas a partir de los poemas de sus padres (este es el primer verso de uno de los poemas de su padre, y ojo, su próxima película esta vez se titulará Siempre soy tu madre animal, una de su madre) .

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“Tengo sueños eléctricos”

Sensación de Horizontes Latinos, esta poderosa película tiene muchos votos para terminar entre los ganadores por su sutil equilibrio entre la honestidad realista y la ambigüedad poética. Una película al filo de la navaja que no deja indiferente a nadie.

Latin Horizons 70º Festival de Cine de San Sebastián

Titulo original: Tengo sueños eléctricos. dirección y guión: Valentina Maurel. fotografía: Nicolás Wong. distribución: Reinaldo Amien, Daniela Marín Navarro, Vivian Rodríguez, José Pablo Segreda Johanning. duración: 101 min. país: Costa Rica-Bélgica-Francia (2022).

resumen: En contra de los deseos de Eva, su madre quiere renovar la casa y deshacerse del gato, que ha estado orinando por todas partes desde el divorcio. Eva quiere vivir con su padre, pero él está tan desorientado como su gato.

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