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Puerto Vallarta sacudido por increíble combinación de sismos del 19 de septiembre

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval-Ortiz

“Una vez más han pasado… tres años hasta la fecha. El ejercicio acaba de terminar”, dice el ingeniero Murillo al salir del café Versalles, como si tratara de descifrar una profecía.

Jorge Antonio Murillo Guillestegui, ahora más relajado, habló de creerse víctima de un vértigo, pero al observar al autor concluyó que se trataba de un temblor. El personal estuvo atento y en el cruce de vistas escuchó la llamada para salir del edificio.

Ya en la calle tronaba y encendía el tendido de las redes eléctricas. Un viejo edificio crujió. Los coches se movían de un lado a otro. Había miedo en muchos rostros. Los pasajeros de los autobuses urbanos en movimiento asomaban la cabeza por las ventanillas. Fueron los únicos que no sintieron el movimiento telúrico bajo las patas de goma de la máquina que los transportaba.

Un vecino estaba en el piso 12 de la Torre 5 de Shangri Condos, en la parte trasera de Marina Vallarta, al lado de la playa. Dijo que estaba aterrorizado. Por un momento pensó que el edificio se derrumbaría. La Torre 4 sufrió daños en su fachada.

Pero el Shangri La no fue el único condominio dañado por el terremoto del lunes 19 de septiembre. La vecina Portofino sufrió daños estructurales en seis o siete de sus pisos, dijeron funcionarios de la ciudad en un informe.

Nos impresionó la variedad de ajustes realizados a la intensidad de los temblores por parte de la autoridad competente. Apenas habían pasado cinco minutos cuando se anunció que había sido un sismo de magnitud 6,8, la intensidad “se generó automáticamente”. En los minutos siguientes aumentó a 6,8 y luego se ajustó a 7,4 que se incrementó a 7,5 y minutos antes de las 17:00 horas el Servicio Sismológico Nacional la ajustó a una magnitud de 7,7 que ya estaba por catalogarse como fenómeno catastrófico.

En octubre de 1995, Puerto Vallarta sufrió una sacudida de proporciones. Fue el temblor que derribó la corona de la Iglesia de Guadalupe. La mayoría de los comentarios consideran que los temblores de este lunes fueron más fuertes que eso.

El ingeniero Murillo se toma en serio la reveladora coincidencia del 19 de septiembre. Tal día como hoy en 1985 ocurrió el terremoto más catastrófico que sufrieron los mexicanos, casi destruyendo nuestra capital. Hace cinco años, el 19 de septiembre, el sur del país sobrevivió a otro terremoto de proporciones bíblicas.

Muchas ciudades de Oaxaca, Morelos, Puebla, Guerrero no pudieron recuperarse de este sismo de 2017. La contemporaneidad en esta región de la Costa Norte de Jalisco puede ser fuerte, pero es la percepción que da la cercanía. El pico de 1985 alcanzó una intensidad de 8,1 con epicentro frente a las costas de Michoacán ya 15 kilómetros de profundidad bajo la corteza terrestre. El número de muertos se elevó a más de tres mil muertos y los daños fueron extensos en muchos estados. El número podría haber sido infinitamente mayor, pero cuando registras minutos pasadas las 7 de la mañana, es un factor que ha salvado la vida de cientos, tal vez miles, de estudiantes, trabajadores,…

Sin embargo, el cisma de 2017 atrae simbologías, multiplica los Nostradamus y pone de moda los horóscopos, convirtiendo a nuestro país en un oráculo que concentra todas las energías del epicentro de la tierra.

El terremoto de 2017 acaba de ocurrir a la 1:14 p.m. El registro de este lunes 19 muestra que se sintió a las 13:06:07. Nadie en su sano juicio negociará durante siete minutos, y coincidirá que los dos terremotos del 19 de septiembre ocurrieron al mismo tiempo. ¿O tal vez nuestras autoridades llamarán a elecciones para determinar si el próximo ejercicio será a las 13:14 o a las 13:14? Suponemos que habrá un ejercicio el 19 de septiembre del próximo año. A partir de hoy, el símbolo a invocar es la fecha. Es hora de descender.

Tras el sismo, nuestras autoridades ordenaron el cese de todo tipo de actividades públicas. Las escuelas fueron suspendidas, estipulación que duró hasta el martes 20. El gobierno de la ciudad y las oficinas de Seapal fueron cerradas para permitir que su personal cuidara de sus familias.

Dijimos que habíamos escuchado reflexiones personales de haber sentido una mayor intensidad en este terremoto que en 2017 y 1995. Podría ser una percepción errónea, no comparable al menos por razones de tiempo. Han pasado 27 años y hoy habrá opiniones de quienes simplemente no vivieron esta experiencia.

Lo que nos llamó la atención es el informe preliminar de impactos que reporta el gobierno de la ciudad, el cual parece responder algunas interrogantes sobre la magnitud de ambos sismos. El edificio de la UMA contaba con mobiliario de piso a techo y equipo de cómputo. Las lámparas que se han caído han sido reportadas a UNIRSE, las oficinas del gobierno estatal. En varios lugares de la ciudad, las cercas se derrumbaron y algunos árboles yacían en el suelo. Semáforos en algunos cuando los cruceros dejan de funcionar.

Los daños afectaron a hoteles y edificios residenciales de lujo como nunca antes. Las torres del Sheraton Buganvilia sufrieron desprendimientos de techo y los imponentes muros colapsaron. “Se negaron a ser monitoreados por la unidad”, dijo el comando de protección civil a su superior.

Había pasado menos de media hora cuando, mientras caminaba por la calle principal de la Zona Hotelera Norte, se observaron daños en la fachada del nuevo Hotel Mío junto al antiguo Hotel Fiesta Americana. Parte de la cristalería del frente se hizo añicos. El Hotel Friendly se encuentra contiguo al Hotel Mío y también sufrió desprendimiento de paneles de techo, mampostería y su fachada, así como daños en un falso techo del piso 2 al 9, lo que obligó a cerrar el piso 12 por precaución.

A lo lejos se observaron daños en varios edificios altos. El reporte oficial confirmaría que la fachada del hotel Hilton, así como los condominios 3 Mares y Caracoles, ambos en Marina Vallarta, sufrieron daños. El daño no es más que techos y tejas sueltas, grietas, vidrios rotos. En esta zona se encuentra el condominio Portofino, el único al que se atribuye daño estructural.

Defensa Civil también reportó daños menores en la tienda Woolworth en la avenida Francisco Villa, un edificio relativamente nuevo. Se ha producido una fuga de gas en el centro comercial “La Parota”.

Una persona fue reportada muerta por el derrumbe de una cerca en Manzanillo. Hasta donde se sabe, es la única pérdida humana conocida. El daño a la propiedad es pequeño en relación a la magnitud. Hace unas semanas, un pequeño terremoto en un país de Oriente Medio se cobró la vida de decenas de personas. Esto solo puede indicar que nuestro país ha avanzado en protección civil, que se han tomado medidas en la construcción de edificaciones que mitiguen el desastre.

revolcarse por

Lo asombró, y en verdad fue una alerta atribuida a la defensa civil para prepararse para una réplica del sismo que ocurriría en ese momento. Es cierto que se registraron más de doscientas réplicas en las dos o tres horas posteriores al terremoto. Hasta la fecha no se conoce ninguna ciencia que permita prever un fenómeno de este tipo. El temblor no está previsto, no está previsto, y menos en el tiempo exacto como la difusión de la alarma, una fake news, de esas tan habituales en las redes sociales. No hay duda de que el sismo es sólo eso, un sismo alucinante que hace que muchos crean incluso las profecías antiguas y actualizadas. ******* El informe oficial dice: “Edificio departamental en la Colonia Idipe. Delegación Ixtapa. Evacuados, sin noticias”. En este barrio de Ixtapa se construyeron dos tipos de edificaciones, una de 40 años y otra de 25 años. Una línea va del Edificio A al Edificio G, frente a la calle Diego Rivera. Ningún vecino reportó haber sido evacuado. Infonavit construyó tres torres más entre Diego Rivera y Avenida Independencia, pero los vecinos tampoco dicen haber visto allí a bomberos o personal de protección civil. Un estudiante universitario, sorprendido en uno de estos últimos inmuebles, se refugió en la comunidad familiar de la calle Chávez Morado y no aseguró haber visto personal ni unidades de socorro civil.****** En la tarde de este lunes de marzo El 19 de septiembre, el cuerpo de Carlitos Goche fue depositado en el campo sagrado de San José del Valle, donde fue acompañado por familiares y amigos vestidos de blanco inmaculado. Su cuerpo fue encontrado la madrugada del domingo en un sitio que conduce de Ixtapa a San José, pocos días después de haber sido levantado de una plaza en el municipio de Bahía de Banderas. Carlitos era un muchacho, apenas un adolescente de 15 años, hijo de Carlitos Goche, a quien conocimos cuando era ayudante de un amigo político que, entre otras cosas, era concejal. No sabemos qué motivó a los asesinos, pero estamos seguros de que fue un crimen injusto. Carlitos padre no era un hombre de armas, y si es así, los niños tampoco pueden pagar lo que hicieron sus padres. No, no es cierto que la mafia se comporte con códigos de honor y uno es el respeto a la familia. Al menos este no es el caso.

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